17 mayo 2009

A falta de rambla, playa y orillas decentes, Madrid te ofrece la acogedora sombra de El Retiro para domingos como el de hoy en el que las niñas vestidas de mini-chulapas se suben en motos de plástico de todos los colores.
Y en medio del paseo es inevitable que nos sorprenda la estatua del ángel caído, del artista Ricardo Bellver, una atípica y sobrecogedora imagen del mismísimo demonio en el momento de abandonar la confortable tranquilidad de los cielos.
Dicen que está inspirada en los siguientes versos de la obra El Paraíso Perdido de John Milton:

Por su orgullo cae arrojado del cielo con toda su hueste de ángeles rebeldes para no volver a él jamás. Agita en derredor sus miradas, y blasfemo las fija en el empíreo, reflejándose en ellas el dolor más hondo, la consternación más grande, la soberbia más funesta y el odio más obstinado

Una buena reflexión para arrancar con ganas lo que queda de mayo.

1 comentario:

antiheroe dijo...

La biblia esta llena de historias de destierros. Dios cruel y vengador:

4:9 Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?
4:10 Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.
4:11 Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano.
4:12 Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza; errante y extranjero serás en la tierra.