17 marzo 2008

Hay un lugar mágico a este lado del mundo donde parece que el tiempo se detuvo,
donde las jornadas se miden con el vaivén de las olas
y los bramidos de los lobos marinos le marcan el ritmo a las nubes
Hay un lugar mágico donde la única luz que sobrevive es la del faro nocturno que deja en cada ciclo doce exactos segundos de oscuridad: http://www.youtube.com/watch?v=cxxBelcrr3w&;feature=related

FOTOS: http://picasaweb.google.es/matorca/CaboPolonio

1 comentario:

Libertad dijo...

¡Arriba Drexler! Veo que se te han pegado los giros y dejes rapidísimo: "acá", "allá", pretérito perfecto (aunque creo que eso lo has rescatado del astur)... Bien adaptada y asentada, sí señora. Yo te escribo en medio de una crisis que me mantiene creativa y racionalmente bloqueada, incapaz de sacar adelante las 1.200 palabras que debo entregar estar tarde. Bloqueo porqu cada semana sufro varias broncas insultantes, porque cada semana me llaman vaga, incompetente y no profesional varias veces. Porque pretenden que sea una máquina capaz de hacerlo todo a la vez, para lo cual, debería prescindir de dormir, entre otras cosas. ¿Merece de verdad la pena estar en un gran medio de comunicación a costa de tomarse Trankimazines a diario y de morderse las uñas compulsivamente y perder el apetito? ¿Merece la pena cuando no tienes contrato ni de recho a nada, cuando cobras una miseria que no te da para vivir? ¿Cuándo tu obligación es ser una esclava las 24 horas y nadie nunca te dice una buena palabra, sino todo lo contrario? Y me pregunto que, si tan inutil soy, por qué siguen contando conmigo. A veces me dan ganas de decir: bueno, pues encárgaselo a alguien que sea digno y déjame en paz. Me dice uno de mis jefes hoy que un trabajo para el que me ha dado 15 días es prácticamente igual a otro que estuvieron haciendo varias personas durante mes y medio. Y me quedo sin palabras, pensando: ¿pero no te das cuenta de que me estás dando la razón cuando te digo que no doy abasto? ¿Acaso no ves que me estás diciendo que una sola persona tiene encomendado realizar en un tercio del tiempo las misma labor que hicieron varias personas? ¿Merece la pena todo esto por ver mi firma de vez en cuando en algún suplemento de un diario de tirada nacional? ¿O compensa echar el curriculum en un modesto periódico de provincias? Cada vez tengo más clara la respuesta. Y cada vez me afecta menos que mis jefes me digan si quiero malgastar mi vida profesional currando en un periodicucho de tercera fila.
¿Sabes? Me consolaría saber quiénes me leen cada fin de semana, si leen hasta el final, qué opinan, si les aporto algo, si les entretengo, si les gusta mi estilo. En fin, bloqueo absoluto, 1.200 palabras por delante y poco tiempo. Media hora fuera del teclado no me la quita nadie. Para a tiempo puede a veces significar ganar tiempo más tarde. Te echo de menos.