09 diciembre 2008

Creo que se puede medir la pertenencia a los sitios en función de la reducción del número de fotos hechas y esta última incursión a Buenos Aires concluyó con un saldo de apenas 50, que para cuatro días de recorrer calles arriba y abajo considero bastante discreto.
La familiaridad de los edificios y la memoria fotográfica me permitieron en esta ocasión prescindir prácticamente de planos y callejeros, disfrutando de nuevas esquinas, cúpulas, extrañas perspectivas y paredes que gritan silenciosas.



Además, a pesar de los más de 8 millones de habitantes que dicen que tiene la ciudad y su vertiginoso ritmo de gran urbe, Buenos Aires ofrece lugares de remanso, como aislados del tiempo, detenidos en un limbo algodonoso y fresco.














Y ahora, cuando ya toca comenzar la cuenta atrás para el regreso tengo los mismos nervios que cuando me vine en enero... Es decir: 0, nada, ninguno. Hay quiénes decían que en vez de venirme para Uruguay parecía que me iba para Pinto un año, ahí mismo, al ladito. Y es que no he tenido en ningún momento la sensación de estar en sitio extraño porque hacía ya mucho que sabía con total seguridad que mis pasos me traerían a estar orillas.





Y ahora que ya toca volver sé con total seguridad que volveré en algún momento... Igual que sé que volveré a París o a Lisboa. Tal vez para entonces, la tumba más vieja del cementerio de la Recoleta haya cambiado... Y yo también.

6 comentarios:

angel dijo...

Que siga pasando el tiempo,despacito.Que sigas viajando y disfrutando.Que cambie la última tumba ,pero tu no cambies mucho.Solo lo imprescindible para adaptarse a vivir.

Ceceda dijo...

jo...creo que hasta me da un " poco" de pena que te vengas, ¿ Madrid será tan inspiradora?, estarás muy cerquina y eso es un descanso, pero de verdad que todo lo que escribiste este año fue algo muy importante.
no quiero pensar lo poco que queda, los nervios tuyos los tengo yo en la barriga.....besinoooossss

Pillary dijo...

Mira, a mí me ha dao tal pellizco en la barriga ver a mis mercado de San Telmo y a mis músicos de la banda que no te puedo decir ná. Un besillo

obaobab dijo...

no entiendo muy bien tu escala de nervios.....
a estas alturas, si yo fuera tú, te ñpuedes imaginar cómo estaría, habría adelgazado en un mes cosa de 5 kilos y mis visitas al baño serían más comunes que telediarios ponen en un día.....

Creo que en la repartición de genes, yo me llevé todos los relacionados con el nerviosismo .... suerte que tienes!!!


En 12 días estás aquí,,, yupi!!

Helenita dijo...

Yo prefiero que vengas y estás aquí cerca, ya sabes que me daba un poco de miedo que estuvieses tan lejísimos!
Besos!!!

Tiny Dancer dijo...

¿cuándo llegas? recuerda que nos debemos una taza de chocolate valor y unos álbumes de fotos y diarios de anécdotas.